Algo falla en España

     Parece que toca hacer balance otro año más como de costumbre. De nuevo, más anuncios que pretenden cautivar el corazón del más duro (véase Ikea) y recordarnos que estamos en Navidad. Se ha impuesto la moda de la sensibilidad en estas fechas.

Después del 31 de diciembre o en su defecto el 6 de enero con la venida de los Reyes Magos (si estamos en España), volveremos a nuestras cavernas y olvidaremos el año pasado "Año nuevo, vida nueva". Y así día tras día. Gran hipocresía.

     Hace poco me comentaba un fotógrafo inglés cómo era posible que en España pusieran restricciones para trabajar en lo que se refiere a la edad. Me dijo "eso es discriminatorio". No puedo estar más de acuerdo con él. Y así seguimos, estableciendo el límite de edad, el género, o vete a saber qué más. Últimamente, me llegan mensajes de avisos de una conocida escuela de idiomas que ofrece trabajo en Alemania, por supuesto, el límite de edad está establecido en los 25 años. Más de lo mismo: acabamos de frenar el derecho a trabajar de los jóvenes de 26 para arriba. Esa generación denominada "perdida".

     El trabajar en otro país diferente que no sea el nuestro nos hace valorar lo que tenemos pero también las formas primitivas que tenemos que no nos dejan progresar e ir más allá. Debido a políticos corruptos u otros cargos o el que decide hacer una factura sin IVA y luego se queja del político de turno que evade impuestos. Sin embargo, estos políticos corruptos con nombre y apellidos, además de ser políticos, son personas que antes han vivido como uno de nosotros hasta que un día el poder les corrompió. Nosotros, los votantes de a pie, elegimos para bien o para mal quién nos va a representar. O bien está aquel que decide abstenerse al voto y quedar de inconformista.

     Es aceptado que en España la corrupción forme parte del día a día. Nos hemos quedado anestesiados. Eso sí, según quien seas, tendrás más privilegios o menos: "El fiscal ha elaborado un alegato acusador que es una radiografía minuciosa del escándalo de casi 600 folios y aporta dos anexos de análisis para que se archive la causa contra la Infanta por inexistencia de indicios de delito y que no se abra juicio contra ella. Sí reclama para que declare como testigo (solicita la presencia de más de 300 testigos) y, además, el pago de una indemnización de 600.000 euros, por lucrarse del dinero ilegal logrado su esposo, Iñaki Urdangarin, aun sin conocer la trama delictiva, apunta el fiscal". ¿Aun sin conocer la trama delictiva? 

     Y parece que allá a donde vamos exportamos nuestro sistema de trabajo. Recientemente, me han informado de que en una restaurante español de Plymouth (regentado por un inglés), donde casi toda o toda la plantilla es española trabajan hasta matarse, llegando a las 90 horas por semana para poder llegar a las 600 libras (¿semanales?), mensuales. Ni me atrevo a preguntar por las condiciones laborales.

     Otro año nuevo comienza y nos seguiremos preguntando qué hemos hecho mal. No llegamos a ir al fondo del problema y cortarlo de raíz. Parece que por ser españoles debemos seguir con la fama que llevamos y aceptar todo lo que se nos venda a muerte.

     Recientemente, Reino Unido hacía un llamamiento a los obreros extranjeros debido a la escasez que existe en dicho país. Cada uno cobraría la friolera de 1.200 euros a la semana. ¿Dónde está la trampa? Por supuesto, más de un españolito ha hecho ya la maleta para subirse a los andamios de las calles de Londres sin percatarse de que si Cameron es elegido el año que viene para las generales de 2015 hará rodar cabezas: "Quiero un sistema de inmigración más justo que reduzca el flujo extraordinariamente alto de inmigrantes de la UE en Gran Bretaña. Y para ello tenemos que acabar con los actuales abusos, restringir la habilidad de los inmigrantes para quedarse sin trabajo en nuestro país y reducir los incentivos para los trabajadores menos cualificados". ¿Llegará a darse el boom inmobiliario de los años sesenta en España donde un obrero cobraba alrededor de 4.000 euros al mes? Efectivamente, si el partido conservador de Cameron es reelegido la libertad de movimiento en la Unión Europea se verá mermada. Adiós a los 1.200 euros a la semana.

     Sigamos anestesiados con el perfume embriagador de la Navidad. "Seamos felices y compartamos que es Navidad".